5 Consejos para volver a la rutina tras las vacaciones

Tras las vacaciones, el día a día, y la vuelta a la oficina o al trabajo se hacen más y más pesados. Para ello, te proponemos una serie de consejos para que tu vuelta a la rutina sea más saludable para tu mente y para tu cuerpo. 

Durante este tiempo de vacaciones:

  • Te has acostado tarde y levantado también a deshoras.
  • Has descuidado la dieta saludable y equilibrada.
  • Has recorrido mundo.
  • O puede que hayas descansado en la playa, piscina o sofá. 
  • Pero sobretodo, has desconectado, descansado y disfrutado. Las 3Ds que más nos gustan. 

Y luego vuelves al trabajo y con él llega el síndrome postvacacional:

  • Te cuesta conciliar el sueño por las noches.
  • Se te hace un mundo levantarte temprano.
  • No tienes ganas de nada.
  • Te aburres como una ostra.
  • Añoras tus vacaciones, tu cama, la playa…

Para que todo ello no te suceda, te damos una serie de consejos para que tu vuelta a la rutina sea un poco más llevadera.

1. Ante todo, mantén una actitud positiva

Ante cualquier desafío que se te plantee, la actitud y la voluntad de hacer algo, es lo más importante.
Focalizate en ir avanzando poco a poco, no te estreses en el camino. Piensa a dónde quieres llegar y mentalízate de realizar pequeños cambios para volver a tu vida diaria o mejórala, pero sin estresarte. 

2. Plantéate nuevos proyectos

Esto, te ayudará a avanzar y mirar hacia adelante y lo más importante, lo harás con ilusión. 

Pero ojo, no se trata de llevar a cabo una lista de tareas o propósitos como en enero (esa interminable que luego no se cumplen).  No te estreses. Ponte una pequeña lista de máximo 2 cosas al día y que sean realistas y factibles. 

VOLVER A LA RUTINA

Te recomendamos que hagas el método SMART. Dicho método es un acrónimo de  Específico (Specific), Medible (Measurable), Asignable (Assignable), Realista (Realistic) y Temporal (Time-related) de sus siglas en inglés:

(S) ESPECÍFICO

Tu objetivo o tu meta debe de ser clara y concisa, evitando las ambigüedades o generalizando. Para definir un objetivo específico puedes hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué quiero alcanzar
  • ¿Qué ventajas obtengo de llevarlo a cabo?
  • ¿Qué requisitos necesito?
  • ¿Hay alguien implicado?

Por ejemplo: no es lo mismo decir que tu objetivo es hacer deporte que decir “quiero cuidar mi cuerpo con el deporte y una buena alimentación para sentirme mejor conmigo mismo. Puedo realizarlo con mi pareja para que los dos estemos en la misma sintonía”.

(M) MEDIBLE

Debemos cuantificar lo que queremos alcanzar. Pregúntate:
  • ¿Cuánto tiempo necesito para realizarlo?
  • ¿Me lleva algún coste?
Volviendo al ejemplo anterior, tu objetivo podría ser: “quiero correr 3 veces a la semana entre 30 y 60 minutos”.

(A) ALCANZABLE

Es importante que nuestras metas sean posibles de alcanzar. Piensa en tus recursos, tus habilidades, tus hábitos. Tú te conoces mejor que nadie.
Por ejemplo, no es alcanzable pensar en correr 10 Km cada día, si no tienes tiempo a diario y si hace años que no corres.
Los límites los pones tú, pero sé razonable.

VOLVER A LA RUTINA

(R) REALISTA

Este objetivo está muy ligado al anterior. Aquí lo que importa es definir la forma en que lograrás tu objetivo. Este punto es importante, al igual que el anterior, porque si te propones algo fuera de tus límites, tenderás a desgastarte y a frustrarte. Ello conlleva a que abandones tu objetivo.

Si lo que quieres es llegar a correr 10 km al día, piensa que no es algo que vayas a conseguir en 1 semana, tendrás que ser constante y poco a poco lo irás consiguiendo. 

(T) TEMPORIZABLE

Poner una fecha límite es importante, pero ello no quiere decir que cuando consigas el objetivo, lo abandones. Lo ideal es que lo implementes en tu rutina.

Aquí lo importante es plantearse cuándo podremos realizar el objetivo final.
Si quieres hacer más deporte y te planteas correr 3 veces a la semana con el fin de llegar a correr 10 km cada día, puedes contabilizar como mejora tu salud física a lo largo de un año y cuántos km has conseguido recorrer durante ese año. 

VOLVER A LA RUTINA

3. Retoma hábitos saludables

Es hora de retomar (poco a poco) tu dieta equilibrada (pescado, carne, verdura, legumbres, fibra, fruta…) y de volver a hacer ejercicio. Empieza poco a poco y de manera que los objetivos sean alcanzables. 

4. Comienza con tu nuevo outfit sostenible

Nuevo comienzo, nuevo look para la oficina, pero de manera sostenible. 

¿Cómo puedes volver a la rutina sintiéndote bien tanto por dentro como por fuera? 

Comienza ya la temporada de otoño y con ella nuestras compras para los nuevos outfits, pero este año, podemos hacer un cambio y mejorar nuestros hábitos. ¿Conoces nuestras tiendas de segunda mano?  Puedes encontrar verdaderos tesoros y hacerte tu look perfecto para tu rutina de manera sostenible y socialmente ética. 

5. ¿Todo preparado para la oficina?

Además de realizar ese pequeño cambio de armario sostenible que te comentábamos antes, puedes también mantener esa misma estabilidad en tu trabajo.

¿Necesitas algún accesorio para tu día a día en la oficina?


Los niños vuelven al cole con sus nuevas mochilas, estuches y agendas y lo hacen ilusionados. ¿Y si nos contagiamos de esa ilusión?

Vuelve a tu oficina por todo lo alto y adquiere accesorios sostenibles que harán más llevaderos tu día a día. Por ejemplo:  

Bolso o mochila en el que llevar tus documentos y tus cosas.

Portacarpetas o fundas para tus carpetas y documentos.

La vuelta nunca es fácil, pero no tiene porque ser mala, y menos con estos 5 consejos que te ayudarán a retomar tus hábitos diarios y a ganar energía e ilusión por un nuevo comienzo. 

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